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viernes, 18 de febrero de 2011

El viejo engaño se seréis como Dioses!!!


Si fuera verdad aquello de que lo que confieso y declaro obtengo, el hombre estaría aun por encima de Dios mismo porque tendría el poder de invalidar lo que Dios ha determinado en la eternidad, según esa falsa doctrina el soberano es el hombre y no Dios, según esta falsa doctrina Dios es algo así como el siervo de la lámpara de Aladino que tiene que convalidar todo lo que salga de la mente positiva de esta casta de chamanes que se hacen llamar ungidos.
Dios ha decretado cosas en la eternidad, el ha decretado el curso de la historia y de las circunstancias que componen esa historia, eso esta claramente revelado en la escritura, claro esta a los falsos maestros de la confesión positiva y a los zombis que les siguen ni se les ocurre pensar que lo que ellos pueden confesar o decretar pudiera estar en conflicto con lo que Dios ha decretado en la eternidad.
Isa 46:9 acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí,
Isa 46:10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;
Isa 46:11 que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.
Aquí dice lo he pensado y lo haré venir, y dice además mi concejo es decir mi propósito prevalecerá, mi propósito se cumplirá si o si.
Los casos que se citan como por ejemplo el del profeta Elías, que declaro que la harina y el aceite no faltarían y así fue, deben interpretarse a la luz de esta verdad y no a la inversa. Pues esta gente lo interpreta a la inversa, todos estos casos fueron efecto y no causa, y esa causa fue el eterno plan de Dios.
Esta enseñanza que promete que puedo alcanzar todo lo que una mente positiva pueda visualizar confesar y declarar puede atrapar al desprevenido que no conoce acerca de la soberanía de Dios, además hasta suena como algo muy esperanzador, pero en realidad es la mas cruel de las mentiras, porque sume a los redimidos en la mas terrible de las desesperanzas.
Que hubiera sido de José si hubiera tenido el corazón envenenado con estas falsas doctrinas, como hubiera podido afrontar las horas aciagas y de tinieblas que le toco vivir, imagínense a José cuando fue vendido como esclavo, intentando revertir su situación declarando y confesando, simplemente descanso en la soberanía de Dios, y de eso se trata.
Bueno es afirmar el corazón en la gracia y no en viandas nauseabundas que debilitan a los redimidos, robándoles el consuelo que significa el descansar en la soberanía de Dios.
Job descanso en la soberanía de Dios , y eso lo sostuvo durante toda la larga noche que atravesó, de que le hubiera servido a Job declarar, salud prosperidad , de que le hubiera servido si todo era causa de un desafío cósmico de Satanás hacia Dios, desafío que Dios acepto porque iba a ser una gloriosa oportunidad para que quedara estampada en las paginas de la Biblia la experiencia de un hombre que solo se arrojo en los brazos soberanos de Dios, el entendió que todo estaba en las manos de Dios y que nada de lo que el pudiera hacer, nada de lo que pudiera declarar , nada de lo que pudiera confesar cambiaria esa situación por la que atravesaba, y es por eso que declaro.
Job 23:13 pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo.
Job 23:14 el, pues, acabará lo que ha determinado de mí; y muchas cosas como estas hay en él.
Job 23:15 por lo cual yo me espanto en su presencia; cuando lo considero, tiemblo a causa de él.
Lo que sostuvo a Pablo no fueron estas practicas de chamanes, lo que lo sostuvo fue descansar en la soberanía de Dios.
2 Cor. 12:7 y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;
2 Cor. 12:8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
2 Cor. 12:9 y me ha dicho: bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de cristo.
2 Cor. 12:10 por lo cual, por amor a cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Pablo sabia que declarara lo que declarara el aguijón seguiría ahí, porque fue precisamente a el a quien se le revelo que todo aquel que es salvo lo es en virtud de un propósito eterno y que Dios ha de cumplir ese propósito y para tal fin todo coopera para bien aun el aguijón que el tenia y que lo hacia sentir débil, el comprendió que eso mas que su debilidad era su fortaleza porque lo arrojaba en los brazos de Dios una y otra vez.
Rom. 8:28 y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Rom. 8:29 porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
Rom. 8:30 y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
Rom. 8:31 ¿qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
¿Que pues diremos a esto? Lamentablemente los enemigos de la verdad, los hijos de la oscuridad dirían que tal es el razonamiento de la religión!! arrepiéntanse y dejen de torcer los caminos del Señor, dejen de arrojar veneno a la olla donde comen los redimidos!!
AMEN !!
Escito por: Daniel Nicolas Pastore.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Los Pacto de dinero y las indulgencias (Neo-paganismo)

LAS INDULGENCIAS
Hoy día se está enseñando al creyente, que para poder recibir algo de parte de Dios debe hacer pactos económicos pues de lo contrario nada va a recibir, de esta forma se está reemplazando la obra perfecta de Jesucristo, predicando un evangelio diferente. Esta no es una práctica nueva, pues su origen está en el añejo paganismo.
INDULGENCIAS EN LA IGLESIA CATOLICA.
Las indulgencias son favores divinos vendidos por la Iglesia Católica para un perdón especial de pecados.
Se enseña que si las penas temporales impuestas para remisión del pecado no las cumple una persona en esta vida, serán pagadas después de la muerte, en el purgatorio hasta que el alma quede purificada de pecado para poder así ver a Dios.
LAS INDULGENCIAS EN LA HISTORIA.
Las indulgencias a través del tiempo fueron evolucionando, pues primero se vendían como perdón por los pecados ya cometidos; luego se vendieron para perdón de los pecados que aún no se habían realizado y por último se vendieron para poder sacar a una persona del purgatorio, es decir se podían comprar indulgencias a favor de terceros.
La base teológica de las indulgencias lo desarrollaron los escolásticos Alejandro de Hales, Alberto Magno y Tomás de Aquino quienes inventaron el principio de la tesorería de la Iglesia.
La tesorería de la Iglesia era el lugar donde se guardaba todas las buenas obras que a los apóstoles y los santos de la antigüedad les habían había sobrado al tratar de asegurarse la dicha del cielo.
Se sostenía que a la Iglesia se le había sido conferido el poder de transferir esas buenas obras a los fieles para reducir o aún cancelar el número de obras buenas que se exigían de los pecadores penitentes como satisfacción por sus pecados. En 1343 el papa Clemente VI dio aprobación oficial a esta enseñanza.
En el siglo XI comenzó la práctica de otorgar indulgencias plenarias es decir la remisión de todas las penas temporales por los pecados.
El Papa Urbano II, concedió indulgencias a las personas que se alistaran en la primera cruzada (1.095) para ir a liberar la tierra santa que estaba en manos de los Arabes; luego de esto amplió a una indulgencia plenaria y llegó a incluir a todos aquellos que contribuyeran a la financiación de la Cruzadas.
En el Siglo XIII la creencia se extendió en el sentido de que una persona podía obtener la indulgencia en bien de otra, y que los vivos podían conseguir indulgencias para las almas que estaban en el purgatorio.
En el siglo XIV la venta de indulgencias al igual que las peregrinaciones a lugares llamados sagrados se convirtió en un gran negocio para la Iglesia Romana. El Papa Bonifacio VIII declaró en el año 1.300 como un año de Jubileo y ofreció numerosas indulgencias a todo aquel que hiciera un viaje de peregrinación a la catedral de san Pedro en Roma. Se estima que dos millones de personas lo hicieron, depositando tantos tesoros ante la supuesta tumba de Pedro, que se estuvieron recogieron durante 48 horas.
El dinero fue a parar a manos de la familia del papa, los Gaetani quienes con el dinero compraron numerosos castillos y haciendas en Latium. ( Historia de la civilización. Volumen 4 Pags. 753, 487)
En el Siglo XVI con el fin de levantar fondos para la construcción de la catedral de san Pedro, el Papa hizo una campaña especial para vender indulgencias.
Al fraile dominico Juan Tetzel le correspondió venderlas en Alemania; él cuando llegaba a un pueblo, mostraba el documento oficial del papa delante de él en un pendón de oro y terciopelo. Todos los sacerdotes y monjes, los dirigentes del pueblo, los rectores de colegios, sus estudiantes y todo el pueblo salían a recibirlo con estandartes, velas y cánticos formando una gran procesión. Luego con las campanas repicando y los órganos tocando, se le acompañaba hasta la puerta de la iglesia principal. Se colocaba una cruz roja en medio de la iglesia y se ponía allí el estandarte papal. Cualquiera podía imaginarse que se estaba recibiendo al mismo Dios. Al frente de la cruz se colocaba un gran baúl de hierro para recibir el dinero y luego la gente era convencida de varias formas, ya sea por sermones, himnos, procesiones y boletines para que compraran indulgencias. (Herejías de Roma. Pag. 84)
Tetzel predicaba que las indulgencias eran el regalo más precioso de Dios; que en virtud de las indulgencias todo pecado que quisiera cometer el comprador, si así lo deseaba, le sería perdonado y que ni siquiera había necesidad de arrepentirse. (Historia de la reforma. Pag. 71).
Tan pronto como el dinero suena en el fondo de la caja, decía Tetzel, al alma atormentada sale del purgatorio.
Por este motivo el rico daba grandes donativos y el pobre campesino vendía todo lo que tenía para ayudar a los suyos a salir el purgatorio o para pagar sus propios pecados.
Luego de vender las indulgencias una parta de las ganancias se le daba al gobernador de la región.
En la actualidad la iglesia romanista sigue promoviendo las indulgencias para perdón de pecados, mediante las donaciones o la peregrinación a Roma.
INDULGENCIAS EN LAS FILAS CRISTIANAS.
Esta práctica en los últimos años ha ingresado en la Iglesia Cristiana con algunas modificaciones. Es así como algunos líderes enseñan que por medio de una donación mensual para su ministerio, canal de televisión o estación de radio, Dios va a contestar cualquier tipo de petición.
Para obtener sanidad personal o de algún ser querido, para poder cancelar una deuda, para que un familiar llegue a Jesucristo, para obtener libertad de algún vicio, para lograr el regreso a casa del ser querido, para ser libre alguna maldición, etc. todo se puede conseguir mediante el pago de una promesa.
Así entonces se haciendo a un lado la obra perfecta de Jesucristo, pues para que Dios haga algo es necesario pagar.
Ya no se enseña que es en el nombre de Jesucristo, sino que Dios actúa por causa del pacto económico.
Normalmente se usan porciones del Antiguo Testamento, las cuales se interpretan bajo una nueva revelación dada supuestamente por el Espíritu de Dios.
Un ejemplo de estos es la interpretación dada a Lucas 2:21-24 donde encontramos a María cumpliendo con el mandato ordenado en la ley para su expiación por haber dado a luz.
Para cumplir el mandato Mosaico se debía llevar al templo un cordero, tórtola o palomino para que la mujer quedara limpia de su contaminación. Levítico 12:7. Pero en la nueva interpretación se enseña que María estaba era pactando para que al Señor Jesús le fuera bien durante su ministerio terrenal.
Así entonces tenemos que de acuerdo a estas seudo interpretaciones, Jesús fue vencedor en su ministerio no por el poder del Espíritu de Dios, sino por el poder del supuesto pacto realizado por María.
Vale la pena notar que ante estas prácticas antibíblicas, brilla por su ausencia la voz del pastorado, ya que están usando los mismos métodos en sus congregaciones con el fin de captar más fondos.
LAS ESCRITURAS Y LAS INDULGENCIAS.
¿Acaso el Señor Jesús en su ministerio en la tierra pidió o enseñó que la gente debía hacer pactos para poder recibir algo de parte de Dios?
¿Acaso el apóstol Pablo para sostener su ministerio enseñó era necesario hacer pactos económicos?
Miremos la evidencia escritural:
En Marcos 3:1-6, vemos a un hombre con una mano tullida, Jesús lo sana sin pedirle nada a cambio.
En Mateo 8:5-13, un centurión pide a Jesús que sane a su criado, el romano obtiene su petición solamente por creer.
En Hechos 3:1-10, el cojo de la puerta de la Hermosa recibió sanidad sin hacer ningún pacto o promesa.
En Hechos 9:36-43, Dorcas es resucitada y no encontramos por ninguna parte que sus familiares hicieron algún tipo de pacto o promesa para obtener su resurrección.
En Hechos 14:8-10, Pablo ordena sanidad a un cojo de nacimiento y no le pide nada a cambio.
Los testimonios bíblicos son numerosos y en ninguno de ellos encontramos a Jesús o alguno de sus discípulos cobrando o enseñando que las personas deben dar dinero para obtener algo de parte de Dios.
LA ENSEÑANZA BIBLICA PARA SOSTENER LOS MINISTERIOS
Como la predicación del evangelio requiere de los medios económicos, miremos cual es la enseñanza bíblica al respecto:
Cuando Jesús envió a predicar por Israel a los doce, les dijo: Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios, DE GRACIA RECIBISTEIS, DAD DE GRACIA. Mateo 10:8.
Notemos como Jesús enseña que no debían cobrar para que la persona recibiera lo que necesitaba. Todo lo contrario debían dar de gracia porque lo habían recibido de la misma forma; el evangelio de Jesucristo está basado en la gracia de Dios al hombre, por medio de la obra de Jesucristo.
Cuando Jesús enseñó como recibir algo de parte de Dios dijo: Y todo lo que pidieres al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Juan 14:13.
Tengamos bien presente que Jesús dijo que podemos pedir TODO, basándonos exclusivamente en su Nombre. Por tanto quienes enseñan que para recibir de Dios algo es necesario pactar, están adulterando las Escrituras, están enseñando un evangelio diferente.
Pablo predicó el evangelio de la gracia en Corinto, gratuitamente. 1 Corintios 9:18. y sostenía su ministerio por medio de ofrendas voluntarias que le enviaban los creyentes de Macedonia. Filipenses 4:15-16.
La enseñanza del Nuevo Pacto para sostener la predicación del evangelio es:
1. Cada creyente da conforme propone en su corazón. 2 Corintios 9:7.
2. Cada creyente apoya voluntariamente la obra conforme prospera. 1 Corintios 16:2.
¿ QUE ES LO QUE ESTA SUCEDIENDO ?
Estamos viendo el cumplimiento de las palabras de Pablo, según las cuales:
1. Hay personas que toman la predicación como fuente de ganancia. 1 Timoteo 6:3-6.
Razón tienen los impíos cuando hablan mal del evangelio por causa de personas que predican para poder enriquecerse.
2. Hay personas que falsifican la palabra de Dios para así tener una posición superior. 2 Corintios 2:17.
La Biblia es un libro que en manos de los inescrupulosos, se convierte en arma poderosa para satisfacer propósitos egoístas.
CONCLUSION:
Dios nos da todas las cosas por medio de la obra de Jesucristo. El que no escatimó ni a su propio Hijo , sino que lo entregó por todos nosotros, ¿CÓMO NO NOS DARA TAMBIEN CON EL TODAS LAS COSAS? Romanos 8:32.
Ninguna persona tiene que dar dinero para obtener algo de parte de Dios, quien enseña esa práctica está mezclando el Cristianismo con el paganismo.

Tomado de:   http://estudios.iglesia.net/index.php?/estudios-biblicos/leer/las-indulgencias/

viernes, 3 de septiembre de 2010

Evidencias Científicas de la Inspiración de la Biblia



Evidencias Científicas de la Inspiración de la Biblia
por Bert Thompson, Ph.D.



INTRODUCCIÓN

Después de prácticamente una vida de estudio, el filósofo británico Herbert Spencer (1820-1903) declaró que existen básicamente cinco fundamentos de ciencia: el tiempo, la fuerza, la acción, el espacio y la materia. Tomó poco para que Spencer se diera cuenta que él simplemente estaba repitiendo lo que había sido dicho por un hombre que vivió algo de 3,000 años antes de él. Moisés, en Génesis 1:1, había escrito: “En el principio (tiempo) creó (acción) Dios (fuerza) los cielos (espacio) y la tierra (materia)”.

Por ende, con el primer versículo de la Biblia, llega a ser claro que existe algo único dentro de sus páginas. Efectivamente, un examen más detallado del Libro revela hechos científicos asombrosos colocados allí siglos, o milenios, antes que fueran conocidos por la mente científica moderna. Estos hechos científicos sorprendentes—sepultados dentro del texto de la Biblia como perlas de gran precio—cuentan una historia en desacuerdo con lo que muchos hoy en día enseñan. A cada momento, los enemigos de la Biblia declaran que éste es un libro anticuado, pasado de moda y erróneo que no merece consideración por el hombre moderno en su estado “culto”. Por ejemplo, el famoso incrédulo Robert Ingersoll una vez declaró: “La inspiración de la Biblia depende sobre la ignorancia de quien lo lee”.

Desde luego, no hay duda de que los escritores de la Biblia reclamaron inspiración para su trabajo. Pasajes tales como 2 Timoteo 3:16,17; 2 Pedro 1:20,21; y 1 Corintios 2:12,13 documentan tal reclamo satisfactoriamente. La pregunta que permanece para ser respondida entonces llega a ser: ¿Es esta reclamación cierta o falsa? Si la reclamación es cierta, entonces la Biblia es inspirada por Dios. Si la reclamación es falsa, se plantean dos opciones en consideración. Primero, podría ser el caso que los 40+ autores que escribieron la Biblia en un periodo mayor de 1600 años (aproximadamente del 1500 a.C. al 100 d.C.) en tres lenguajes (hebreo, arameo y griego) fueron engañados. Es decir, ellos realmente pensaron que lo que estaban escribiendo venía directamente de Dios, pero no venía. Ellos eran sinceros, pero estaban sinceramente equivocados. O, segundo, puede ser el caso que los autores eran embusteros. En otras palabras, ellos sabían que las palabras que escribían no eran inspiradas por Dios. Ellos mintieron, y lo que escribieron lo hicieron intencionalmente, para perpetrar el más grande engaño que alguna vez ha sido endilgado en las mentes de los hombres.

¿Cuál de estas dos opciones es correcta? La única manera de determinar la respuesta a esa pregunta, y resolver la cuestión si la Biblia es inspirada o no, es examinar la evidencia que prueba, o desaprueba, la reclamación. En todas las áreas del empeño humano (e.g., la filosofía, la ciencia, etc.), existen reglas básicas, principios o leyes que gobiernan los procesos del pensamiento. Por ejemplo, la Ley de la Racionalidad declara que una persona debería escoger solamente aquellas conclusiones justificadas por la evidencia adecuada. Al examinar la evidencia que sostiene, o desacredita, la aseveración de la Biblia de su inspiración, existen numerosas vías que pueden ser exploradas. Por ejemplo, sería un estudio interesante y provechoso el examinar tales áreas como la singularidad de la Biblia, su fenomenología interna y externa, su realización profética, o su precisión histórica. Pero en este tratado particular, me gustaría dirigir su atención a la precisión científica de la Biblia, para ver si existe conocimiento científico previo dentro de sus páginas que no pudiera haber llegado en ninguna otra manera, excepto que Dios lo hubiera revelado a los autores. Si tal conocimiento científico previo está presente—cientos o miles de años antes que fuera conocido por la mente moderna—jamás sería lógico el asumir que hombres engañados o embusteros podrían ser responsables por tal información. En cambio, la Ley de la Racionalidad demandaría que sigamos la evidencia a su conclusión obvia: Dios, a través de inspiración, proveyó a los autores con tal material. Existen numerosas áreas de la ciencia en las cuales la Biblia contiene conocimiento previo impresionante. Considere, por ejemplo, las siguientes muestras breves.

DESDE EL CAMPO DE LA ASTRONOMÍA

Hablando de Dios, el profeta Isaías declaró: “Él está sentado sobre el círculo de la tierra” (Isaías 40:22). El término hebreo que Isaías empleó para “círculo” es la palabra khug, que indica una esfera que es redonda—como opuesta a algo plano, cuadrado, o rectangular. Desde luego, la gente del tiempo de Isaías (y por muchas generaciones a partir de entonces) enseñó que la tierra era plana. No obstante, la Biblia contenía conocimiento científico previo que fue siglos adelantado para su tiempo. ¿Cómo supo Isaías que la Tierra era redonda, en vez de plana como la opinión popular sugería? ¿Fue su cálculo exacto simplemente una conjetura afortunada?

El Señor preguntó a Job: “¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas?” (Job 38:19). Se dice que la luz viaja en un “camino” (hebreo derek), que es literalmente un sendero o carretera recorrida (cf. Génesis 16:7). Por otro lado, se dice de la oscuridad el ser un “lugar” (hebreo maqom), que indica un lugar o un sitio (cf. Génesis 1:9; 28:11). Hasta el siglo diecisiete, se creía que la luz era transmitida instantáneamente. Luego, Don Isaac Newton sugirió que la luz estaba compuesta de partículas pequeñas que viajan en línea recta, Christian Huygens propuso la teoría ondulatoria de la luz, y Olaus Roemer midió la velocidad de la luz como evidenciada por su dilación mientras viaja a través del espacio. Ahora los científicos saben que la luz es una forma de energía llamada energía radiante, y que ésta viaja en ondas electromagnéticas en línea recta a la velocidad de más de 186,000 millas por segundo (o 660 millones de millas por hora). ¿Cómo pudo el autor de Job haber hablado de la luz viajando en un sendero o camino, cuando esa información no sería descubierta hasta varios milenios más tarde?

Los hombres siempre se han ocupado en intentar calcular el número de estrellas en el Universo visible. En el 150 a.C. aproximadamente, un astrónomo con el nombre de Hiparco declaró que él había contado las estrellas y encontró que el número era 1,026. Alrededor del 150 d.C., el astrónomo Ptolomeo contó las estrellas y documentó la cifra en 1,056. En el 1575 d.C., el astrónomo danés Tycho Brahé sugirió la cifra de 777. En el 1600 d.C., el astrónomo alemán quien describió las leyes del movimiento planetario, Johannes Kepler, publicó el número de estrellas como siendo 1,005. Desde luego, hoy en día nosotros sabemos que la cifra es mucho más grande. Por ejemplo, el fallecido astrónomo de la Universidad de Cornell, Carl Sagan, una vez sugirió que más de 25 sextillones de estrellas han sido documentadas (i.e., 25 seguido de 21 ceros [sistema estadounidense]), aunque nosotros no estamos cerca de terminar contando las estrellas en el Universo. No obstante, tanto Génesis 15:5 y Jeremías 33:22 señalan que las estrellas de los cielos simplemente son demasiadas numerosas como para ser contadas. ¿Cómo supieron Moisés y Jeremías—mucho tiempo antes que el telescopio y el satélite alguna vez fueran inventados—lo que hoy sabemos como muy exacto? Las estrellas de los cielos son literalmente innumerables. ¿Fue esto simplemente una conjetura afortunada de parte de estos dos autores?

DESDE EL CAMPO DE LA OCEANOGRAFÍA

Mucho tiempo atrás, el rey Salomón escribió: “Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo” (Eclesiastés 1:7). Es verdad que, a primera vista, este enunciado puede no parecer profundo. Pero cuando es considerado con evidencia adicional, y otros pasajes bíblicos, llega a ser del todo más remarcable. Por ejemplo, el río de Mississippi, cuando se mueve a velocidad normal, vierte aproximadamente 6,052,500 galones de agua por segundo en el Golfo de México. ¡Y ése es solamente un río! ¿Dónde va toda el agua? La respuesta, por su puesto, depende en el ciclo hidrológico tan bien ilustrado en la Biblia. Eclesiastés 11:3a declara que “si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán”. Amós 9:6b anota, hablando acerca de Dios, que “Él...llama las aguas del mar, y sobre la faz de la tierra las derrama; Jehová es su nombre”. La idea de un ciclo completo del agua no fue completamente entendido o aceptado hasta el siglo dieciséis y diecisiete. La primera evidencia substancial vino de los experimentos de Pierre Perrault y Edme Mariotte. El astrónomo Edmund Halley también contribuyó con información valiosa para el concepto de un ciclo completo del agua. Sin embargo, más de 2,000 años antes de su trabajo, las Escrituras claramente indicaban un ciclo del agua. ¿Fue esto simplemente una conjetura fortuita de parte de los escritores?

Dios preguntó a Job (38:16), “¿Has entrado hasta las fuentes del mar, o andado en las profundidades del abismo?” (La Biblia de las Américas LBLA) La palabra hebrea para “profundidades” (o “zanjas”) hace referencia a lo que está “escondido, y conocido solamente por investigación”. ¿Qué son estas “profundidades del abismo” (la palabra hebrea para abismo es la palabra para mares u océanos)? El hombre, en siglos anteriores, consideró solamente la playa como nada más que una extensión arenosa poco profunda moviéndose poco a poco de un continente al otro. Luego, en 1873 un grupo de científicos que trabajaba en el Océano Pacífico en el barco británico Challenger descubrió un “agujero” de más de 5 millas de profundidad. Casi cien años más tarde, en 1960, el Challenger 2 encontró una zanja de más de 35,840 pies de profundidad (¡más de 6 millas!) dentro del Océano Pacífico. ¿Cómo pudo el escritor del libro de Job posiblemente haber sabido que estas “profundidades del abismo” existían, cuando nosotros no lo descubrimos sino hasta siglos después? ¿Solo otra conjetura afortunada?

DESDE EL CAMPO DE LA FÍSICA

En Génesis 2:1 Moisés declaró: “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos”. Éste es un enunciado intrigante, ya que Moisés escogió el tiempo pasado definitivo hebreo para el verbo “acabados”, indicando una acción completada en el pasado, sin efectos continuos en el futuro. Moisés declaró que la creación fue “acabada”—una vez por todas. Eso es exactamente la implicación de la Primera Ley de la Termodinámica (a menudo referida como la Ley de la Conservación de la Energía/Materia), la cual declara que ni la materia ni la energía pueden ser creadas o destruidas. Fue a causa de esta Ley que la “Teoría del Estado Estacionario” de Don Fred Hoyle (también conocida como “Creación Continua”) fue descartada. Hoyle declaró que en puntos del Universo llamados “irtrones”, la materia estaba siendo creada sobre un fundamento continuo. Pero tal idea contradice la Primera Ley de la Termodinámica. Efectivamente, no hay “creación” ocurriendo hoy en día. Ésta fue acabada, exactamente como Moisés declaró. Pero ¿cómo pudo saber él esta clase de información científica avanzada?

En tres lugares en la Biblia (Hebreos 1:11; Isaías 51:6; Salmos 102:26) es dada la indicación que la Tierra, como una vestidura vieja, se está desgastando. De acuerdo con la Segunda Ley de la Termodinámica, la energía está llegando a ser menos y menos disponible para su uso. Declarado sencillamente, esto quiere decir que todo está envejeciéndose o agotándose, y que teóricamente el Universo finalmente experimentará un evento en algún lugar en el futuro designado como su “muerte térmica”—i.e., el punto en el tiempo cuando no haya más energía disponible. Los escritores de la Biblia sabían que la tierra se estaba “desgastando”. No obstante, nosotros no descubrimos este hecho sino hace poco relativamente. ¿Cómo pudieron los escritores de la Biblia haberlo sabido?

DESDE EL CAMPO DE LA MEDICINA

Moisés dijo a los israelitas en Levítico 17:11-14 que “la vida de la carne está en la sangre”. Moisés estuvo en lo correcto. En los seres humanos (y en muchos animales), la vida es posible debido al hecho de que los glóbulos rojos transportan oxígeno (gracias a la hemoglobina encontrada en aquellas células). De hecho, en los glóbulos rojos de los seres humanos, hay aproximadamente 270,000,000 de moléculas de hemoglobina por célula. Si hubiera algo menos, una persona no tendría suficiente oxígeno residual para sostener la vida después de, por decir, un fuerte estornudo, o un accidente que le deje sin aliento. Hoy en día sabemos que literalmente la “vida de la carne” está en la sangre, aunque nosotros no sabíamos eso en el tiempo de George Washington. El padre de los Estados Unidos murió como resultado del tratamiento médico de “sangría” usado en ese tiempo. De algún modo Moisés sabía que la vida de la carne estaba en la sangre, pero los doctores de George Washington no lo sabían. ¿Cómo pudo Moisés haber sabido tal cosa?

Dios dijo a Abraham en Génesis 17:12 que en el octavo día los hebreos recién nacidos varones debían ser circuncidados. ¿Por qué el octavo día? En 1935 el catedrático H. Dam propuso el nombre “Vitamina K” para el factor en los alimentos que ayudaba a prevenir las hemorragias en los bebés. Ahora nosotros sabemos que la Vitamina K es responsable de la producción de protrombina por el hígado. Si la Vitamina K no está en niveles adecuados, habrá deficiencia de protrombina y puede ocurrir hemorragia. Sin embargo, es solamente en el quinto al séptimo día de la vida del recién nacido varón que la Vitamina K comienza a ser producida (por varias bacterias en el tracto intestinal). Y, es solamente en el octavo día que el porcentaje de protrombina realmente asciende a más del 100% de lo normal. El único día en toda la vida del varón en que el elemento coagulante de la protrombina está por encima del 100% es el octavo día. Por tanto, el mejor día para la circuncisión es el octavo día. Pero ¿cómo supieron Moisés y Abraham eso en sus días de conocimiento científico limitado?

Génesis 3:15 enseña claramente que tanto el varón como la mujer poseen la “simiente de la vida”. No obstante, ésta no fue la posición comúnmente sostenida en los días de Moisés. Ni fue la posición comúnmente sostenida sino hasta sólo unos pocos siglos atrás. Varios escritores de tiempos pasados, incluyendo algunos de los días de Moisés, sintieron que solamente el varón poseía la semilla de la vida, y que la mujer era un poco más que una “incubadora pretensiosa”. Un escritor griego, Demócrito, incluso fue tan lejos como para sugerir que la semilla del varón podía ser depositada en el barro cálido y el resultado sería el mismo. Pero Moisés supo que tanto el varón y la mujer poseen la semilla de la vida. ¿Cómo lo supo?

Cuando Moisés enseñó en Levítico 17:15 que un animal que ha muerto naturalmente no debe ser comido, él proveyó a los israelitas con lo que conocemos hoy en día como las regulaciones más avanzadas de higiene y salud pública. Por ejemplo, en este tiempo y época, es contra la ley llevar a un animal que ha muerto naturalmente a un matadero para ser preparado para el consumo humano. Si el animal muriera de rabia, ántrax, o cualquier otra de las numerosas enfermedades zoonóticas, definitivamente no sería aconsejable que los seres humanos consumieran la carne contaminada resultante. Pero ¿cómo pudo Moisés haber sabido acerca de tales cosas en su tiempo, mucho antes del advenimiento de los métodos usados para reconocer y diagnosticar enfermedades transmisibles?

En Levítico 11 Moisés dio a los israelitas leyes estrictas de higiene, incluyendo las instrucciones a no comer cerdo (entre otras cosas). ¿Por qué daría Moisés tal prohibición? Hoy en día nosotros podemos a lo menos teorizar en cuanto a su razonamiento. Los cerdos, siendo animales carroñeros, comen casi cualquier cosa. Consecuentemente, éstos están más propensos a infecciones bacterianas y parasitarias que muchos otros animales. Uno de los parásitos que los cerdos algunas veces adquieren como resultado de sus hábitos alimenticios es el organismo Trichinella spiralis—la causa de la enfermedad conocida como triquinosis. Ésta es una enfermedad dolorosa, algunas veces fatal, causada por comer cerdo medio cocido o crudo que está infestado con el parásito viviente. Nosotros reconocemos que la prohibición colocada por Moisés era científicamente correcta. Pero ¿cómo pudo Moisés haber sabido tal información por sí mismo? ¿Simplemente otra conjetura afortunada?

DESDE EL CAMPO DE LA BIOLOGÍA

Moisés declaró más de una vez en Génesis (1:11,12,21,24) que las cosas se reproducen “según su género”. Esto, desde luego, no es una sorpresa para nosotros hoy en día ya que entendemos la genética y las leyes hereditarias, las cuales garantizan que las cosas se reproduzcan según su género. Un búfalo no da origen a un caballo; un plátano no da origen a un tomate; un perro no da origen a un gato. Las cosas siempre se reproducen según su género, y aun hoy en día estas cosas son ciertas en la naturaleza. Pero ¿cómo supo Moisés estas grandes verdades—muchos años antes de la ciencia de la genética (que empezó formalmente en 1900)?

En Hechos 17:25, Pablo declaró que es Dios Quien da a todos vida. Por siglos los hombres han tratado de crear vida a través del proceso de la generación espontánea. Aun después de que científicos como Spallanzani, Francesco Redi, Louis Pasteur y otros documentaran que la generación espontánea es imposible, los evolucionistas todavía continuaron tratando para que de esta manera su teoría pudiera ser aceptada como cierta. Sin embargo, hasta la fecha, jamás nadie ha “creado vida”. Pablo estuvo en lo correcto hace mucho tiempo atrás cuando declaró que solamente Dios podía crear vida. ¿Fue esto simplemente una conjetura afortunada de parte del apóstol?

Pablo también declaró en 1 Corintios 15:39 que hay cuatro tipos de carne—la de los hombres, la de las bestias, la de los peces, y la de las aves. Hoy en día, incluso los evolucionistas aceptan este concepto como un hecho de ciencia reconocido. Estas cuatro carnes son ciertamente diferentes en su composición bioquímica. ¿Cómo pudo Pablo, un predicador ambulante, haber sabido esto?

CONCLUSIÓN

Los puntos mencionados aquí son simplemente una muestra escasa de los muchos puntos que podrían haber sido discutidos. Incluso, no he abordado los varios campos de la arqueología, la biofísica, la biología molecular, la geografía, etc. Sin embargo, el punto está bien hecho. Existe conocimiento científico previo en la Biblia que fue años adelantado para su tiempo. ¿Cómo pudieron los escritores de la Biblia haber tenido acceso a tal información—salvo que Dios, Quien creó el Universo y todo en ello, se los dijera? Es irracional e ilógico sugerir que tal presciencia pudiera haber llegado a través de hombres simples, y especialmente hombres que fueron mentirosos o engañados. Tal posición es indefendible, y no puede ser sustentada a la luz de los hechos a la mano.

La Biblia es lo que clama ser—la Palabra Inspirada por Dios. Ésta es autoritaria, y ha sido dada al hombre para una vida abundante aquí (Juan 10:10b), como también para una vida eterna en el más allá (Juan 3:16). Las evidencias que sustentan sus afirmaciones son tanto innumerables como irrefutables.








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viernes, 11 de junio de 2010

50 RAZONES POR LA QUE CRISTO MURIÓ EN LA CRUZ

1. Para absorber la ira de Dios
2. Para complacer a su Padre celestial
3. Para aprender obediencia y ser perfeccionado
4. Para lograr su propia resurrección de entre los muertos
5. Para mostrar la riqueza del amor y la gracia de Dios por los pecadores
6. Para mostrar su propio amor por nosotros
7. Para cancelar las demandas de la Ley contra nosotros
8. Para convertirse en rescate por muchos
9. Para el perdón de nuestros pecados
10. Para proveer la base de nuestra justificación
11. Para completar la obediencia que se convierte en nuestra justificación
12. Para cancelar nuestra condenación
13. Para abolir la circuncisión y todos los rituales como base de la salvación
14. Para llevarnos a la fe y mantenernos fieles
15. Para hacernos santos, intachables y perfectos
16. Para darnos una dara conciencia
17. Para obtener todas las cosas que son buenas para nosotros
18. Para sanamos de enfermedades morales y físicas
19. Para asegurar nuestra resurrección de entre los muertos
20. Para dar vida eterna a todo el que cree en Él
21. Para desarmar a los principados y a las potestades
22. Para redimirnos del presente siglo malo
23. Para desatar el poder de dios en el evangelio
24. Para reconciliarnos con Dios
25. Para destruir la hostilidad entre las razas
26. Para llevarnos a Dios
27. Para rescatar a las personas de todo linaje, lengua,
28. Para que podamos pertenecer a Él como pueblo y nación
29. Para darnos seguro acceso al Lugar Santísimo
30. Para reunir a sus ovejas dispersas por mundo
31. Para convertirse para nosotros el lugar donde nos reunimos con Dios
32. Para rescatarnos del juicio final
33. Para alcanzar su gozo y el nuestro
34. Para poner fin al sacerdocio del Antiguo Testamento y convertirse en el Sumo Sacerdote eterno
35. Para que seamos coronados con gloria y honor
36. Para mostrarnos que el peor mal Dios lo encamina a bien
37. Para ser un sacerdote compasivo y competente
38. Para librarnos de la futilidad de nuestro linaje
39. Para librarnos de la esclavitud del pecado
40. Para que pudiéramos morir al pecado y vivir a la justicia
41. Para que muriésemos a la Ley y llevemos frutos para Dios
42. Para que podamos vivir para Cristo y no para nosotros
43. Para hacer de su cruz la base sobre la cual nos gloriamos
44. Para que podamos vivir por fe en Él
45. Para dar al matrimonio su más profundo significado
46. Para crear un pueblo celoso de buenas obras
47. Para llamarnos a seguir su ejemplo de humildad y valioso amor
48. Para crear una legión de seguidores crucificados
49. Para librarnos de la esclavitud del miedo a la muerte
50. Para que estuviésemos con El inmediatamente después de la muerte

La Pasión de Cristo John Piper