miércoles, 9 de marzo de 2011

El llamado de Dios y las excusas de las hombres.


llamado de Moises
Cuentas veces cuando el Señor nos llama a alguna misión siempre ponemos excusa, pretextos para no cumplir la comisión: No puedo hablar bien, no tengo los recursos, no tengo las capacidades, no puedo, soy muy joven, mi pasado, etc. Y comenzamos a limitar a Dios a nuestra humanidad. Como si los propósitos y planes eternos de Dios dependieran de nosotros. Muchas de estas excusas no son más que mentiras del enemigo implantadas en nuestra mente y en otras ocasiones por no conocer al Dios que no está llamando a esa misión; veamos alguno ejemplos de personas que pusieron excusas al llamado de Dios,
1. Moisés:
 ¿Quién Soy? Cuando miramos hacia dentro de nosotros mismos vemos debilidades, defectos y nos preguntamos ¿Quién soy yo para ser usado por Dios?, pero no depende de quién soy yo sino de Quien es Él (Éxodo 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.)
No me creerán: Cuando Dios nos manda a dar una palabra, no debe frustrarnos el si no nos creen ya que esto depende del corazón que recibe la palabra, así como hubieron muchas persona que no creyeron el mensaje de los profetas y aun del mismo Señor Jesús, así habrán personas nunca creerán que El Señor nos envió. Por lo tanto no depende si me creen a mí, sino que le crean a Él.
Soy torpe para hablar: El poder de la comisión que hemos recibido no reside en lo bonito o elocuente de las palabras, sino en el mensaje mismo ya que no es nuestros mensaje sino el mensaje de Dios, además el ha prometido que el pondría las palabras en el momento preciso que tengamos que hablar Marcos 13:11
Envía a otro. Siempre pensamos que hay personas mejores que nosotros, con virtudes, cualidades y características que nosotros no poseemos; más inteligentes, más fuertes, más elegantes, más apto, y pueda ser que las hallan, pero Dios no ha pensado en otro que yo mismo para realizar la tarea que me ha encomendado a mi desde antes que naciera. (Jeremías 1:5 “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Por “”)
2. Los 10 Espías:
Nuestros enemigos son gigantes. Moisés envíos 12 espías a explorar la ciudad de los cananeos, al regresar 10 de los espías reportaron que eran gigantes los que moraban en la ciudad y que ellos eran como langostas. Vieron la magnitud de la grandeza de sus enemigos, pero no pudieron ver la magnitud de la grandeza de su Dios, el cual es aun más Gigante (Isaías 42:13 Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.) (Jeremías 20:11 Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.) El llamado de Dios implica que vamos a enfrentar retos gigantes, rechazo, oposición, y otras adversidades.
3. Jeremías:
Soy muy joven: La edad no es excusa para no servir a Dios, El puede servirse de Niños y grandes, de jóvenes, acaso no dijo (2:28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones.) (8:2 De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos, Para hacer callar al enemigo y al vengativo.) ¿Acaso no fue en la adolescencia cuando fue llamado Samuel? ¿acaso no era todavía un jovencito David cuando venció a Goliat? ¿No fue de 80 años cuando Caleb, subió a conquistar Hebrón?
4. Gedeón: La excusa la escases.
¿Con que? mi Familia es Pobre Si Dios me ha llamado a una tarea El va a suplir lo que se requiera para esa tarea, por lo tanto no es con mis recursos limitados y escasos que voy a cumplir lo encomendado por El, sino con los recursos ilimitados que vienen de Arriba. (Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.)

Ya no sigamos poniendo excusas y resintiéndonos al llamado y al propósito de Dios; ya que mientras tanto las almas se siguen perdiendo, las familias se siguen destruyendo, y un día daremos cuenta.
Erwin Morales Berroteran.